qomunica CRM
Qomunica es un CRM conversacional multicanal: bots con IA que atienden, informan, venden, cobran y derivan a humanos en WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger e Instagram Direct, con un inbox compartido para todo el equipo. Esta página lista las funcionalidades reales de la plataforma, módulo por módulo: canales, multi-línea con horarios y feriados, circuitos versionados con testing aislado, contextos gobernados, supervisión turno a turno, handoff a humanos, cobros en el chat vía Qobra, análisis de conversaciones y automatizaciones de recontacto. Todo lo que leas acá está en producción, operando casos reales como el del Instituto IEA.
Para una vista general del producto entrá a qomunica.ar; las dudas más comunes están respondidas en las preguntas frecuentes.
Qomunica opera hoy cuatro canales de mensajería: WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger e Instagram Direct. Todos convergen en la misma plataforma: los mismos bots, la misma bandeja, las mismas reglas de derivación y los mismos reportes, sin importar por dónde escriba el cliente. El correo electrónico forma parte de la hoja de ruta del producto y se integrará cuando esté listo para producción. Si te interesa la vista unificada de canales, mirá el CRM omnicanal.
Todas las conversaciones de todos los canales caen en una bandeja compartida donde el equipo entero ve lo mismo: qué chats están siendo atendidos por el bot, cuáles tomó un asesor y cuáles ya se finalizaron. Los estados de chat son los que ordenan la convivencia entre bot y humanos: cuando un asesor toma una conversación, queda claro quién responde, y al finalizarla el ciclo se cierra de forma explícita. Nada de dos personas contestando lo mismo ni de clientes esperando porque "lo tenía otro". El trabajo en equipo sobre la bandeja se cuenta en detalle en el CRM de WhatsApp.
Un mismo negocio puede operar múltiples líneas —por sede, por producto, por área— dentro de la misma cuenta. Cada línea tiene su propia configuración:
El corazón de Qomunica es un motor de bots conversacionales pensado para operar en serio, no para demos:
El detalle de cómo se diseña y entrena un bot está en el bot con IA.
Un bot que habla con clientes reales necesita guardarraíles, y en Qomunica son parte del motor:
Cuando el bot no puede o no debe resolver una consulta, la deriva a un asesor humano de forma fluida: el asesor recibe el chat con toda la conversación previa y lo toma desde la misma bandeja. Los estados de chat garantizan que, una vez tomado, el bot no se superpone con el humano. Las reglas de derivación se definen por circuito —casos sensibles, límites de alcance, pedidos explícitos del cliente— y los backstops del supervisor pueden forzarla cuando corresponde.
El bot genera y envía links de pago dentro de la conversación, integrados con Qobra, el orquestador de pagos del ecosistema Q Company. El cliente paga sin salir del chat, el cobro queda registrado y, con la facturación electrónica activa, la factura ARCA se emite automáticamente después del pago. Una cuota, una seña o un pedido se cobran en el mismo lugar donde se conversaron.
Operar bots en producción exige saber qué está pasando, y Qomunica lo muestra:
La plataforma también actúa sola cuando conviene. Los triggers de acción se disparan ante eventos del chat y automatizan pasos operativos sin intervención manual. Y el recontacto programado permite agendar el seguimiento de una conversación: el lead que pidió "hablamos la semana que viene" recibe su mensaje la semana que viene, por la línea saliente correcta, sin depender de la memoria de nadie.
Sí. Cada línea corre su propio circuito, con su persona, su tono y sus horarios. Una misma cuenta puede operar un bot comercial en una línea y uno de atención al cliente en otra, cada uno con su configuración.
Es un bloque de conocimiento gobernado —condiciones, reglas, información de producto— que se inyecta al bot según los atributos de cada chat. Importa porque mantiene una única fuente de verdad: cuando cambia un dato, se actualiza el contexto y todos los bots responden lo nuevo, sin reescribir prompts.
No. El motor soporta múltiples proveedores de modelos de lenguaje: se elige el modelo activo y se puede cambiar, con caché de prompts para mantener bajos el costo y la latencia.
Quedan registradas como preguntas sin responder. El equipo las revisa, incorpora lo que falta a la base de conocimiento y el bot las responde bien la próxima vez. El bot no inventa lo que no está en su base.
Sí. Dentro de la conversación el bot adjunta documentos —constancias, material informativo, comprobantes— y responde con audios cuando el circuito lo requiere.
Qomunica se integra con QCompany, Qobra, Qontabiliza, Qontrata, Qapitaliza y Qautiva.